martes, 2 de junio de 2015

El centro de su existencia.


PALABRAS: DOCTOR, CORAZÓN, MESES, NARCOTIZANTE.


- Ahora es cuando vas a vivir de verdad. 
Con esa frase lo despidieron sus compañeros de trabajo en la cena que le dieron por su jubilación. Y también una placa donde se podía leer:
Para nuestro querido compañero Rodolfo Blasco Donaire, por su dedicación exclusiva a su trabajo durante 40 años. 
Y cada uno se fue a su casa con la alegría de las copas de más y la buena cena. Todos menos él, que casi no probó la comida y su copa de vino permaneció intacta todo el tiempo. Incluso cuando le dedicaron el brindis solo se mojó los labios.
Él no tenía nada que celebrar. Llevaba meses temiendo ese instante y al final había llegado. No tenía familia, toda la vida fue un hombre solitario. Su timidez extrema era un muro infranqueable para las relaciones sociales. Hacía años su madre le dijo que eso se podía curar con terapia, pero era incapaz de hablarle de sus sentimientos a un desconocido, por muy doctor que fuera. Así que se volcó en el trabajo hasta convertirlo en el centro de su existencia. Cuando se sentaba en su mesa de la oficina y empezaba a abrir las carpetas, sacando los papeles, ordenado los bolígrafos, era como si un efecto narcotizante se apoderara de él y se olvidaba del mundo. Nunca lo pensó, pero ahora tenía claro que solo en esos momentos fue realmente feliz.
Abrió la puerta de su casa y el maullido de un gato le dio la bienvenida. Lo levantó de entre sus piernas y enfrentando su mirada, le dijo:
- Hola corazón, papi está en casa. Dicen que ahora es cuando voy a vivir de verdad. Pero, sabes... me gustaría que me dijeras qué demonios voy a hacer con mi vida a partir de mañana.
El gato se revolvió entre sus brazos y de un salto se fue dejándolo solo.

Mamen Andalucía.