martes, 10 de mayo de 2016

Amé su cuerpo - Otto-Raúl González

Irina Karkabi

Amé su cuerpo entonces y su alma.

Su piel fue para mí la tierra firme;
la soñé como un sexto continente
no registrado en mapas todavía.

Soñé con la bahía de su boca.
Su pelo era una selva virgen
que abría su misterio mineral y oscuro.

Soñé con las ciudades de sus pechos.
Los ríos de las venas que afloran en su piel
eran rutas abiertas
a la navegación y al gozo.

Se podía viajar en su mirada.
En las blancas llanuras de sus manos
yo cultivé el maíz y las buenas relaciones.

Después no pude estar sino en su cercanía.

Otto-Raúl González