viernes, 25 de marzo de 2016

Al final - Irene Sánchez Carrón

Cayetano de Arquer Buigas

«Los ojos ven, el corazón presiente.»
Octavio Paz


Que pocas cosas duelen. Digamos, por ejemplo,
que se puede no amar de repente y no duele.

Duele el amor si pasa
hirviendo por las venas.
Duele la soledad,
latigazo de hielo.

El desamor no duele. Es visita esperada.
No duele el desencanto. Es tan sólo algo incómodo.

Somos así, mortales
irremediablemente,
sin duda acostumbrados
a que todo termine.

Irene Sánchez Carrón