sábado, 7 de marzo de 2015

Mediterráneo - Joan Manuel Serrat


Quizá porque mi niñez 
sigue jugando en tu playa,
y escondido tras las cañas
duerme mi primer amor, 
llevo tu luz y tu olor
por donde quiera que vaya,
y amontonado en tu arena 
tengo amor, juegos y penas. 

Yo, que en la piel tengo el sabor
amargo del llanto eterno,
que han vertido en ti cien pueblos
de Algeciras a Estambul,
para que pintes de azul 
sus largas noches de invierno. 

A fuerza de desventuras,
tu alma es profunda y oscura. 

A tus atardeceres rojos 
se acostumbraron mis ojos
como el recodo al camino... 

Soy cantor, soy embustero,
me gusta el juego y el vino,
tengo alma de marinero... 

Qué le voy a hacer, si yo 
nací en el Mediterráneo. 

Y te acercas, y te vas
después de besar mi aldea.
Jugando con la marea
te vas, pensando en volver.
Eres como una mujer
perfumadita de brea 
que se añora y se quiere 
que se conoce y se teme. 

Ay, si un día para mi mal
viene a buscarme la parca. 
Empujad al mar mi barca 
con un levante otoñal 
y dejad que el temporal 
desguace sus alas blancas. 

Y a mi enterradme sin duelo
entre la playa y el cielo... 

En la ladera de un monte,
más alto que el horizonte.
Quiero tener buena vista. 

Mi cuerpo será camino,
le daré verde a los pinos 
y amarillo a la genista... 

Cerca del mar. Porque yo 
nací en el Mediterráneo.