miércoles, 11 de noviembre de 2015

Recuerdo de sombras - Concha Méndez


Sobre la blanca almohada,
más allá del deseo,
sobre la blanca noche,
sobre el blanco silencio,
sobre nosotros mismos,
las almas en su encuentro.

Sobre mi frente erguido
el exacto momento,
dices que en una sombra
vives en mi recuerdo.

Sínteis de las horas.
Tú y yo en movimiento
luchando viva a vida,
gozando cuerpo a cuerpo.

Dices que en estas sombras
vives en mi recuerdo,
Y son las mismas sombras
que están en mí viviendo.

Concha Méndez

lunes, 9 de noviembre de 2015

Si hoy volvieras - Alfonsina Storni


Si hoy volvieras
con los ojos cargados de promesas,
con las manos cargadas de caricias;

si hoy volvieras
con la mente ya limpia de traiciones,
con el alma ya limpia de rencores
¿qué podría yo darte?

Mis ojos ya vieron muchos paisajes,
mis manos se han hastiado de caricias,
tu imagen se ha borrado de mi mente
y tengo un alma nueva cada día...

Si hoy volvieras a amarme,
serías en mi vida un pobre extraño;
para el perdón, el tiempo no ha corrido,
pero para poder amarte es ya muy tarde.

 Alfonsina Storni

viernes, 6 de noviembre de 2015

Ruido - Joaquín Sabina


Ella le pidió que la llevara al fin de mundo,
Él puso a su nombre todas las olas del mar.
Se miraron un segundo
Como dos desconocidos.

Todas las ciudades eran pocas a sus ojos,
Ella quiso barcos y él no supo qué pescar.
Y al final números rojos
En la cueva del olvido,
Y hubo tanto ruido
Que al final llegó el final.

Mucho, mucho ruido,
Ruido de ventanas,
Nidos de manzanas
Que se acaban por pudrir.
Mucho, mucho ruido,
Tanto, tanto ruido,
Tanto ruido y al final
Por fin el fin.
Tanto ruido y al final...

Hubo un accidente, se perdieron las postales,
Quiso carnavales y encontró fatalidad.
Porque todos los finales
Son el mismo repetido
Y con tanto ruido
No escucharon el final

Descubrieron que los besos no sabían a nada
Hubo una epidemia de tristeza en la ciudad
Se borraron las pisadas
Se apagaron los latidos
Y con tanto ruido
No se oyó el ruido del mar

Mucho, mucho ruido
Ruido de tijeras
Ruido de escaleras
Que se acaban por bajar
Mucho, mucho ruido
Tanto, tanto ruido
Tanto ruido y al final
Tanto ruido y al final
Tanto ruido y al final
La soledad

Ruido de tenazas
Ruido de estaciones
Ruido de amenazas
Ruido de escorpiones
Tanto, tanto ruido

Ruido de abogados
Ruido compartido
Ruido envenenado
Demasiado ruido

Ruido platos rotos
Ruido años perdidos
Ruido viejas fotos
Ruido empedernido

Ruido de cristales
Ruido de gemidos
Ruidos animales
Contagioso ruido

Ruido mentiroso
Ruido entrometido
Ruido escandaloso
Silencioso ruido

Ruido acomplejado
Ruido introvertido
Ruido del pasado
Descastado ruido

Ruido de conjuros
Ruido malnacido
Ruido tan oscuro
Puro y duro ruido

Ruido qué me has hecho
Ruido yo no he sido
Ruido insatisfecho
Ruido a qué has venido

Ruido como sables
Ruido enloquecido
Ruido intolerable
Ruido incomprendido

Ruido de frenazos
Ruido sin sentido
Ruido de arañazos
Ruido, ruido, ruido

Joaquín Sabina.


jueves, 5 de noviembre de 2015

Desmayarse, atreverse, estar furioso - Lope de Vega


Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

 Lope de Vega (España, 1562-1635)

martes, 3 de noviembre de 2015

El amor - Manuel González Prada


Si eres un bien arrebatado al cielo
¿Por qué las dudas, el gemido,el llanto,
la desconfianza, el torcedor quebranto,
las turbias noches de febril desvelo?

Si eres un mal en el terrestre suelo
¿Por qué los goces, la sonrisa, el canto,
las esperanzas, el glorioso encanto,
las visiones de paz y de consuelo?

Si eres nieve, ¿por qué tus vivas llamas?
Si eres llama, ¿por qué tu hielo inerte?
Si eres sombra, ¿por qué la luz derramas?

¿Por qué la sombra, si eres luz querida?
Si eres vida, ¿por qué me das la muerte?
Si eres muerte, ¿por qué me das la vida?

Manuel González Prada (Perú 1844-1918)

lunes, 2 de noviembre de 2015

Lo que al día le pido - Vicente Gallego


Lo que al día le pido ya no es
que me cumpla los sueños, que me entregue
los deseos cumplidos de otros días
porque al fin he aprendido que los sueños
son igual que las alas de un insecto
y al tocarlos el hombre se deshacen;
y es que un sueño al cumplirse es otra cosa
que no ayuda a volar.
Lo que al día le pido es ese sueño
que al rozarlo se parta en otros sueños
lo mismo que una bola de mercurio
y que brille muy lejos de mis manos.
Lo que al día le pido empieza a ser
más difícil incluso de alcanzar
que los sueños cumplidos, porque exige
la fe antigua en los sueños.
Lo que al día le pido es solamente
un poco de esperanza, esa forma modesta
de la felicidad.

Vicente Gallego

viernes, 30 de octubre de 2015

Te deshojé, como una rosa - Juan Ramón Jiménez


Te deshojé, como una rosa,
para verte tu alma,
y no la vi.

Mas todo en torno
--horizontes de tierras y de mares--,
todo, hasta el infinito,
se colmó de una esencia
inmensa y viva.

Juan Ramón Jiménez

jueves, 29 de octubre de 2015

Cuando aprieta el frío - Joaquín Sabina


Viajero que regresas a esa ciudad del norte 
donde una dulce nieve empapa la razón, 
donde llegan los barcos cargados de preguntas 
a muelles laboriosos como mi corazón. 

Háblale de mi vida, las autopistas negras 
que atraviesan volando mi terca soledad, 
esa gente que pasa por la calle, llevando 
mi pensamiento al otro lado de la ciudad. 

Cuando de ella y de mí queden sólo estos versos, 
los hoteles que un día quisimos compartir, 
los coches aparcados sobre nuestro recuerdo, 
la Glorieta de Atocha donde la conocí, 

dile que estoy parado al final de mí mismo 
igual que un aduanero sin nadie a quien multar, 
como un autoestopista debajo de la lluvia, 
como la menopausia de una mujer fatal. 

Y dile que la echo de menos, 
cuando aprieta el frío, 
cuando nada es mío, 
cuando el mundo es sórdido y ajeno, 
que no se te olvide, 
es de esas que dan 
siempre un poco más 
de todo... y nada piden. 

Cuéntale que la extraño y que me siento seco 
igual que un presidente dentro del autobús, 
como una Kawasaki en un cuadro de El Greco, 
igual que un perro a cuadros, igual que un gato azul.


martes, 27 de octubre de 2015

Siempre tú - Jorge Robledo Ortiz


Entre el mínimo incendio de la rosa
y la máxima ausencia del lucero,
se quedó tu recuerdo prisionero
viviendo en cada ser y en cada cosa.

Te presiento en la cita milagrosa
que se dan la mañana y el jilguero,
y en el aire, traslúcido tablero
donde escribe en color la mariposa.

Todo me habla de ti. Sobre la brisa
persiste la nostalgia de tu risa
como una dulce música remota.

En los labios tu nombre me florece
y al saberte lejano, me parece
que me bebo tu ausencia gota a gota.

Jorge Robledo Ortiz. Colombia (1917-1990)

domingo, 25 de octubre de 2015

Fábricas del amor - Juan Gelman


Y construí tu rostro.
Con adivinaciones del amor, construía tu rostro
en los lejanos patios de la infancia.
Albañil con vergüenza,
yo me oculté del mundo para tallar tu imagen,
para darte la voz,
para poner dulzura en tu saliva.
Cuántas veces temblé
apenas si cubierto por la luz del verano
mientras te describía por mi sangre.
Pura mía,
estás hecha de cuántas estaciones
y tu gracia desciende como cuántos crepúsculos.
Cuántas de mis jornadas inventaron tus manos.
Qué infinito de besos contra la soledad
hunde tus pasos en el polvo.
Yo te oficié, te recité por los caminos,
escribí todos tus nombres al fondo de mi sombra,
te hice un sitio en mi lecho,
te amé, estela invisible, noche a noche.
Así fue que cantaron los silencios.
Años y años trabajé para hacerte
antes de oír un solo sonido de tu alma.

Juan Gelman

viernes, 23 de octubre de 2015

Razón de amor - Pedro Salinas


¡Cómo me dejas que te piense!
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante  los besos,
toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia.
Y más que consentir, más que entregarte,
me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
recuerdos en escorzo, me haces señas
con las delicias, vivas, del pasado,
invitándome.
Me dices desde allá
que hagamos lo que quiero
—unirnos— al pensarte.
Y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo solo.

Pedro Salinas

martes, 20 de octubre de 2015

Separación - Manuel Altolaguirre


Mi soledad llevo dentro,
Torre de ciegas ventanas.

Cuando mis brazos extiendo
Abro sus puertas de entrada
Y doy camino alfombrado
Al que quiera visitarla.

Pintó el recuerdo los cuadros
Que decoran sus estancias.
Allí mis pasadas dichas
Con mi pena de hoy contrastan.

¡Qué juntos los dos estábamos!
¿Quién el cuerpo? ¿Quién el alma?
Nuestra separación última,
¡Qué muerte fue tan amarga!

Ahora dentro de mí llevo
Mi alta soledad delgada.

Manuel Altolaguirre

lunes, 19 de octubre de 2015

A veces el amor tiene caricias... - Antonio Carvajal


A veces el amor tiene caricias
frías, como navajas de barbero.
Cierras los ojos. Das tu cuello entero
a un peligroso filo de delicias.

Otras veces se clava como aguja
irisada de sedas en el raso
del bastidor: raso del lento ocaso
donde un cisne precoz se somorguja.

En general, adopta una manera
belicosa, de horcas y cuchillos,
de lanza en ristre o de falcón en mano.

Pero es lo más frecuente que te hiera
con ojos tan serenos y sencillos
como un arroyo fresco en el verano.

Antonio Carvajal

sábado, 17 de octubre de 2015

En el hueco de tus manos - Guillermo Carnero


En el hueco de tus manos
pongo tu nombre
y lo bebo a sorbos,
tus minerales
se licuan con mis soles
y en la memoria
la leyenda de tu cuerpo
se vuelve mariposa,
limpio las soledades
a tus pasos,
entonces te acuno entre mis ojos
entonces te limpias el sudor
y recoges mis mañanas.

Guillermo Carnero.

jueves, 15 de octubre de 2015

Agua pasada


Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los móviles que insultan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.

Lo atroz es no querer saber quién eres,
agua pasada, tierra quemada,
que dé igual esperarte o que me esperes,
que no seas tú entre todas las mujeres,
que la cuenta está saldada.

Las canciones de amor que no quisiste
andan rodando ya por las aceras,
las tocan las orquestas de los tristes
pa que baile don nadie con cualquiera.

Las maletas que llegan sin tu ropa
giran perdidas por los aeropuertos,
la pasión cuando pasa es una copa
de sangre desangrada en el mar Muerto.

Remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos,
cuando al punto final de los finales
no le siguen dos puntos suspensivos.

Peor es no querer saber quién eres,
agua pasada, tierra quemada,
que dé igual esperarte o que me esperes,
que no seas tú entre todas las mujeres,
que la cuenta está saldada.

Joaquín Sabina y Benjamín Prado.