jueves, 16 de julio de 2015

Balada del loco amor - José Ángel Buesa


I

No, nada llega tarde, porque todas las cosas
tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas;
sólo que, a diferencia de la espiga y la flor,
cualquier tiempo es el tiempo de que llegue el amor.

No, amor no llegas tarde. Tu corazón y el mío
saben secretamente que no hay amor tardío.
Amor, a cualquier hora, cuando toca a una puerta,
la toca desde adentro, porque ya estaba abierta.
Y hay un amor valiente y hay un amor cobarde,
pero, de cualquier modo, ninguno llega tarde.

II

Amor, el niño loco de la loca sonrisa,
viene con pasos lentos igual que viene aprisa;
pero nadie está a salvo, nadie, si el niño loco
lanza al azar su flecha, por divertirse un poco.
Así ocurre que un niño travieso se divierte,
y un hombre, un hombre triste, queda herido de muerte.
Y más, cuando la flecha se le encona en la herida,
porque lleva el veneno de una ilusión prohibida.
Y el hombre arde en su llama de pasión, y arde, y arde,
y ni siquiera entonces el amor llega tarde.

III

No, yo no diré nunca qué noche de verano
me estremeció la fiebre de tu mano en mi mano.
No diré que esa noche que sólo a ti te digo
se me encendió en la sangre lo que soñé contigo.
No, no diré esas cosas, y, todavía menos,
la delicia culpable de contemplar tus senos.
Y no diré tampoco lo que vi en tu mirada,
que era como la llave de una puerta cerrada.
Nada más. No era el tiempo de la espiga y la flor,
y ni siquiera entonces llegó tarde el amor.

 José Ángel Buesa

miércoles, 15 de julio de 2015

La nostalgia de tu palabra - Berna Wang


La nostalgia de tu palabra,
es la azul antesala de
la nostalgia de tu silencio.
Del encuentro que nos espera
bajo la piel de niebla del destino.

Berna Wang

martes, 14 de julio de 2015

El viaje definitivo - Juan Ramón Jiménez


…Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

Todas la tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando, 
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquel de mi huerto florido y encalado.
mi espíritu errará, nostálgico…

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido…
Y se quedarán los pájaros cantando.

Juan Ramón Jiménez. Poemas agrestes (1910-1911)

lunes, 13 de julio de 2015

Oh tú, mi amor - Rafael Alberti


Oh tú, mi amor, la de subidos senos
en punta de rubíes levantados,
los más firmes, pulidos, deseados,
llenos de luz y de penumbras llenos.
Hermosos, dulces, mágicos, serenos
o en la batalla erguidos, agitados,
o ya en juegos de puro amor besados,
gráciles corzas de dormir morenos.
Oh tú, mi amor, el esmerado estilo
de tu gran hermosura que en sigilo
casi muriendo alabo a toda hora.
Oh tú, mi amor, yo canto la armonía
de tus perfectos senos la alegría
al ver que se me abren cada aurora.

Rafael Alberti

domingo, 12 de julio de 2015

Añoranza - Trini Reina


Te extraño, cuando la añoranza al azar se desborda en mi pecho, y los pulmones se sienten mermados para aplacar el dolor de la ausencia.

Te extraña mi cuerpo hueco, y mi piel que perdió tersura. Y te extraña mi mente que resucita a los olvidos para así al menos solazarse con tu recuerdo.

Te extraña mi corazón malherido, y el alma, peso muerto sin tu presencia.

Te extrañan mis manos que rebosan caricias. Y mis besos perdidos que no encuentran la cálida senda de tus labios.

Te extraño en el helor de mis noches y en los amaneceres huérfanos de pájaros que si no estás, decoran mis días.

Te extraño cuando sonrío, y hasta en mis rictus amargos te extraño, cuando al semblante lo inunda la nostalgia mía.

Te extraño tanto que hoy ni siquiera me silencia el orgullo, y en cada gesto, mi cuerpo que te extraña te lo grita.

®Trini Reina
08/10/2005
Del Poemario "Azules rotos"

viernes, 10 de julio de 2015

Soneto XVII - Pablo Neruda


No te amo como si fueras rosa de sal, topacio
o flecha de claveles que propagan el fuego:
te amo como se aman ciertas cosas oscuras,
secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así de este modo en que no soy ni eres,
tan cerca que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca que se cierran tus ojos con mi sueño.

Pablo Neruda

jueves, 9 de julio de 2015

Como la Primavera - Juana de Ibarbourou


Como una ala negra tendí mis cabellos
sobre tus rodillas.
Cerrando los ojos su olor aspiraste,
diciéndome luego:
-¿Duermes sobre piedras cubiertas de musgos?
¿Con ramas de sauces te atas las trenzas?
¿ Tu almohada es de trébol? ¿Las tienes tan negras
porque acaso en ella exprimiste un zumo
retinto y espeso de moras silvestres?
¡Qué fresca y extraña fragancia te envuelve!
Hueles a arroyuelos, a tierra y a selvas.
¿Que perfume usas? Y riendo te dije:
-¡Ninguno, ninguno!
Te amo y soy joven, huelo a primavera.
Este olor que sientes es de carne firme,
de mejillas claras y de sangre nueva.
¡Te quiero y soy joven, por eso es que tengo
las mismas fragancias de la primavera!

Juana de Ibarbourou


miércoles, 8 de julio de 2015

Poema a ciegas - Silvia Favaretto


Está faltando la luz y
escribo el poema a ciegas
en la hoja de un viejo calendario.
Por primera vez me doy cuenta
que las palabras son vanas
y vano es nuestro entendimiento
si en la noche la tinta
no logra desprenderse de
la oscuridad del cielo
y mi poema no logra
iluminarme el camino
adentro mío
y si tú no estás conmigo
para darme consuelo
de esta amarga palidez
del alma obscura.

De Poemas de una noche de insomnio

 Silvia Favaretto

martes, 7 de julio de 2015

Ese gran simulacro - Mario Benedetti


Cada vez que nos dan clases de amnesia
como si nunca hubieran existido
los combustibles ojos del alma
o los labios de la pena huérfana
cada vez que nos dan clases de amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi región
no es la farándula de otros

en mi región hay calvarios de ausencia
muñones de porvenir/arrabales de duelo
pero también candores de mosqueta
pianos que arrancan lágrimas
cadáveres que miran aún desde sus huertos
nostalgias inmóviles en un pozo de otoño
sentimientos insoportablemente actuales
que se niegan a morir allá en lo oscuro

el olvido está tan lleno de memoria
que a veces no caben las remembranzas
y hay que tirar rencores por la borda

en el fondo el olvido es un gran simulacro
nadie sabe ni puede/ aunque quiera/ olvidar
un gran simulacro repleto de fantasmas
esos romeros que peregrinaran por el olvido
como si fuese El Camino de Santiago

el día o la noche en que el olvido estalle
salte en pedazos o crepite/
los recuerdos atroces y los de maravilla
quebrará los barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por el mundo
y esa verdad será que no hay olvido.

Mario Benedetti

lunes, 6 de julio de 2015

Así fue - Luis Gonzaga Urbina


Lo sentí; no fue una
separación, sino un desgarramiento;
quedó atónita el alma, y sin ninguna
luz, se durmió en la sombra el pensamiento.

Así fue; como un gran golpe de viento
en la serenidad del aire. Ufano,
en la noche tremenda,
llevaba yo en la mano
una antorcha con qué alumbrar la senda,
y que de pronto se apagó; la oscura
asechanza del mal y del destino
extinguió así la llama y mi locura.

Vi un árbol a la orilla del camino,
y me senté a llorar mi desventura.
Así fue, caminante
que me contemplas con mirada absorta
y curioso semblante.

Yo estoy cansado, sigue tú adelante;
mi pena es muy vulgar y no te importa.
Amé, sufrí, gocé, sentí el divino
soplo de la ilusión y la locura;
tuve la antorcha, la apagó el destino,
y me senté a llorar mi desventura
a la sombra de un árbol del camino.

Luis Gonzaga Urbina

lunes, 29 de junio de 2015

Solo sé que voy a amarte - Leunam


Solo sé que voy a amarte, mi amor,
mientras me sea posible,
mientras me dejes,
mientras el mundo nos regale
una mañana y una noche;
voy a escribirte
un día en cada poema
y voy a desvestirme el corazón y ponerlo
entre tus manos entero, en carne propia,
en carne tuya sin preámbulos,
ni prejuicios, sin más.
Solo sé que voy a amarte,
mi amor aunque en ello
se me vaya la vida,
aunque me pierda en el camino,
aunque estés y no te encuentre,
aunque te busque y te hayas ido.

Leunam

viernes, 26 de junio de 2015

No se confunda - Edwin Vergara


“No se confunda por favor,
si algún día escucha decir
que no he podido olvidarle,
no se confunda si le dicen
que me han visto con semblante
de tristeza en las tardes,
no se confunda por favor,
no vaya a pensar que estoy
extrañándole, sepa que hay
heridas que sanan despacio,
que a veces los sentimientos
se distraen y chocan
causando desastres por dentro”.

Edwin Vergara

jueves, 25 de junio de 2015

Soñé que tú me llevabas - Antonio Machado


Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.
¡Eran tu voz y tu mano,
en sueño, tan verdaderas!...

Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!

Antonio Machado

miércoles, 24 de junio de 2015

Canción del amor lejano - José Ángel Buesa


Ella no fue, entre todas, la más bella,
pero me dio el amor más hondo y largo.
Otras me amaron más; y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.

Acaso fue porque la amé de lejos,
como una estrella desde mi ventana...
Y la estrella que brilla más lejana
nos parece que tiene más reflejos.

Tuve su amor como una cosa ajena
como una playa cada vez más sola,
que únicamente guarda de la ola
una humedad de sal sobre la arena.

Ella estuvo en mis brazos sin ser mía,
como el agua en cántaro sediento,
como un perfume que se fue en el viento
y que vuelve en el viento todavía.

Me penetró su sed insatisfecha
como un arado sobre llanura,
abriendo en su fugaz desgarradura
la esperanza feliz de la cosecha.

Ella fue lo cercano en lo remoto,
pero llenaba todo lo vacío,
como el viento en las velas del navío,
como la luz en el espejo roto.

Por eso aún pienso en la mujer aquella,
la que me dio el amor más hondo y largo...
Nunca fue mía. No era la más bella.
Otras me amaron más... Y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.

José Ángel Buesa

martes, 23 de junio de 2015

Rima LXXXVI - Gustavo Adolfo Bécquer


Si copia tu frente
Del río cercano la pura corriente
Y miras tu rostro del amor encendido,
Soy yo, que me escondo
Del agua en el fondo
Y, loco de amores, a amar te convido;
Soy yo, que, en tu pecho buscada morada,
Envío a tus ojos mi ardiente mirada,
Mi blanca divina...
Y el fuego que siento la faz te ilumina.

Si en medio del valle
En tardo se trueca tu amor animado,
Vacila tu planta, se pliega tu talle...
Soy yo, dueño amado,
Que, en no vistos lazos
De amor anhelante, te estrecho en mis brazos;
Soy yo quien te teje la alfombra florida
Que vuelve a tu cuerpo la fuerza de la vida;
Soy yo, que te sigo
En alas del viento soñando contigo.

Si estando en tu lecho
Escuchas acaso celeste armonía
Que llena de goces tu cándido pecho,
Soy yo, vida mía...
Soy yo, que levanto
Al cielo tranquilo mi férvido canto;
Soy yo, que, los aires cruzando ligero
Por un ignorado, movible sendero,
Ansioso de calma,
Sediento de amores, penetro en tu alma.

Gustavo Adolfo Bécquer