lunes, 29 de junio de 2015

Solo sé que voy a amarte - Leunam


Solo sé que voy a amarte, mi amor,
mientras me sea posible,
mientras me dejes,
mientras el mundo nos regale
una mañana y una noche;
voy a escribirte
un día en cada poema
y voy a desvestirme el corazón y ponerlo
entre tus manos entero, en carne propia,
en carne tuya sin preámbulos,
ni prejuicios, sin más.
Solo sé que voy a amarte,
mi amor aunque en ello
se me vaya la vida,
aunque me pierda en el camino,
aunque estés y no te encuentre,
aunque te busque y te hayas ido.

Leunam

viernes, 26 de junio de 2015

No se confunda - Edwin Vergara


“No se confunda por favor,
si algún día escucha decir
que no he podido olvidarle,
no se confunda si le dicen
que me han visto con semblante
de tristeza en las tardes,
no se confunda por favor,
no vaya a pensar que estoy
extrañándole, sepa que hay
heridas que sanan despacio,
que a veces los sentimientos
se distraen y chocan
causando desastres por dentro”.

Edwin Vergara

jueves, 25 de junio de 2015

Soñé que tú me llevabas - Antonio Machado


Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.
¡Eran tu voz y tu mano,
en sueño, tan verdaderas!...

Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!

Antonio Machado

miércoles, 24 de junio de 2015

Canción del amor lejano - José Ángel Buesa


Ella no fue, entre todas, la más bella,
pero me dio el amor más hondo y largo.
Otras me amaron más; y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.

Acaso fue porque la amé de lejos,
como una estrella desde mi ventana...
Y la estrella que brilla más lejana
nos parece que tiene más reflejos.

Tuve su amor como una cosa ajena
como una playa cada vez más sola,
que únicamente guarda de la ola
una humedad de sal sobre la arena.

Ella estuvo en mis brazos sin ser mía,
como el agua en cántaro sediento,
como un perfume que se fue en el viento
y que vuelve en el viento todavía.

Me penetró su sed insatisfecha
como un arado sobre llanura,
abriendo en su fugaz desgarradura
la esperanza feliz de la cosecha.

Ella fue lo cercano en lo remoto,
pero llenaba todo lo vacío,
como el viento en las velas del navío,
como la luz en el espejo roto.

Por eso aún pienso en la mujer aquella,
la que me dio el amor más hondo y largo...
Nunca fue mía. No era la más bella.
Otras me amaron más... Y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.

José Ángel Buesa

martes, 23 de junio de 2015

Rima LXXXVI - Gustavo Adolfo Bécquer


Si copia tu frente
Del río cercano la pura corriente
Y miras tu rostro del amor encendido,
Soy yo, que me escondo
Del agua en el fondo
Y, loco de amores, a amar te convido;
Soy yo, que, en tu pecho buscada morada,
Envío a tus ojos mi ardiente mirada,
Mi blanca divina...
Y el fuego que siento la faz te ilumina.

Si en medio del valle
En tardo se trueca tu amor animado,
Vacila tu planta, se pliega tu talle...
Soy yo, dueño amado,
Que, en no vistos lazos
De amor anhelante, te estrecho en mis brazos;
Soy yo quien te teje la alfombra florida
Que vuelve a tu cuerpo la fuerza de la vida;
Soy yo, que te sigo
En alas del viento soñando contigo.

Si estando en tu lecho
Escuchas acaso celeste armonía
Que llena de goces tu cándido pecho,
Soy yo, vida mía...
Soy yo, que levanto
Al cielo tranquilo mi férvido canto;
Soy yo, que, los aires cruzando ligero
Por un ignorado, movible sendero,
Ansioso de calma,
Sediento de amores, penetro en tu alma.

Gustavo Adolfo Bécquer

lunes, 22 de junio de 2015

Voy a dormir - Alfonsina Storni



Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara a la cabecera;
una constelación; la que te guste;
todas son buenas; bájala un poquito.

Déjame sola: oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides... Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido...

ALFONSINA STORNI

sábado, 20 de junio de 2015

La herida - Luis Alberto de Cuenca


Nada, ni el sordo horror, ni la ruidosa
verdad, ni el rostro amargo de la duda,
ni este incendio en la selva de mi cuerpo
que amenaza con no extinguirse nunca,
ni la terrible imagen que golpea
mis ojos y tortura mi cerebro,
ni el juego cruel, ni el fuego que destruye
esa otra imagen de armonía y fuerza,
ni tus palabras, ni tus movimientos,
ni ese lado salvaje de tu calle,
impedirán que encienda en tu costado
la luz que da la vida y da la muerte:
tarde o temprano sangrará tu herida,
y no será momento de hacer frases.

Luis Alberto de Cuenca

viernes, 19 de junio de 2015

Desamor - Rosario Castellanos


Me vio como se mira al través de un cristal
o del aire
o de nada.

Y entonces supe: yo no estaba allí
ni en ninguna otra parte
ni había estado nunca ni estaría.

Y fui como el que muere en la epidemia,
sin identificar, y es arrojado
a la fosa común.

Rosario Castellanos

jueves, 18 de junio de 2015

Te quiero - Luis Cernuda


Te lo he dicho con el viento, 
jugueteando como animalillo en la arena 
o iracundo como órgano impetuoso; 

Te lo he dicho con el sol, 
que dora desnudos cuerpos juveniles 
y sonríe en todas las cosas inocentes; 

Te lo he dicho con las nubes, 
frentes melancólicas que sostienen el cielo, 
tristezas fugitivas; 

Te lo he dicho con las plantas, 
leves criaturas transparentes 
que se cubren de rubor repentino; 

Te lo he dicho con el agua, 
vida luminosa que vela un fondo de sombra; 
te lo he dicho con el miedo, 
te lo he dicho con la alegría, 
con el hastío, con las terribles palabras. 

Pero así no me basta: 
más allá de la vida, 
quiero decírtelo con la muerte; 
más allá del amor, 
quiero decírtelo con el olvido.

Luis Cernuda

miércoles, 17 de junio de 2015

Profecía - Rafael De León


"Y me bendijo a mi mare;
y me bendijo a mi mare.
Diez séntimos le di a un pobre
y me bendijo a mi mare.
¡Ay! qué limosna tan chiquita,
qué recompensa tan grande.
¡Qué limosna tan chiquita,
qué recompensa tan grande!"

¿A dónde vas tan deprisa
sin desirme ni ¡con Dió!?
Me puedes mirá de frente,
que estoy enterao de tó.
Me lo contaron ayer
las lenguas de doble filo,
que te casaste hase un mé
y me quedé tan tranquilo.
Otro cualquiera en mi caso,
se hubiera echao a llorá,
yo, crusándome de brasos
dije que me daba iguá.
Y ná de pegarme un tiro
ni liarme a mardisiones
ni apedrear con suspiros
los vidrios de tus barcones.
¿Que t'has casao? ¡Buena suerte!
Vive sien años contenta
y a la hora de la muerte,
Dios no te lo tenga en cuenta.
Que si al pie de los artares
mi nombre se te borró,
por la gloria de mi mare
que no te guardo rencor.
Porque sin sé tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
yo fui quien más t'ha querío,
con eso tengo bastante.

*

-¿Qué tiene er niño, Malena?
Anda como trastornao,
tié la carilla de pena
y el colorsillo quebrao.
Y ya no juega a la tropa,
ni tira piedras al río,
ni se destrosa la ropa
subiéndose a coger níos.
¿No te parese a ti extraño,
no ves una cosa rara
que un chaval de dose años
lleve tan triste la cara?
Mira que soy perro viejo
y estás demasiao tranquila.
¿Quieres que te dé un consejo?
Vigilia, mujé, ¡vigila!

Y fueron dos sentinela
los ojitos de mi mare.
-Cuando sale de la escuela
se va pa los olivare.
-Y ¿qué busca allí? -Una niña,
tendrá el mismo tiempo que él.
José Migué, no le riñas,
que está empesando a queré.
Mi pare ensendió un pitillo,
se enteró bien de tu nombre,
te regaló unos sarsillos
y a mí un pantalón de hombre.

Yo no te dije "te adoro"
pero amarré en tu barcón
mi laso de seda y oro
de primera comunión.
Y tú, fina y orgullosa,
me ofresiste en recompensa
dos sintas color de rosa
que engalanaban tus trensas.
-Voy a misa con mis primos.
-Bueno, te veré en la ermita.
Y qué serios nos pusimos
al darte el agua bendita.
Mas luego en el campanario,
cuando rompimos a hablar:
-Dise mi tita Rosario
que la sigüeña es sagrá,
y el colorín, y la fuente,
y las flores, y el rosío,
y aquel torito valiente
que está bebiendo en el río;
y el bronse de esta campana,
y el romero de los montes,
y aquella línea lejana
que la llaman... ¡horisonte!
¡Todo es sagrao: tierra y sielo
porque así lo quiso Dió!
¿Qué te gusta más? -Tu pelo.
¡Qué bonito me salió!
-Pues, ¿y tu boca, y tus brasos,
y tus manos reonditas,
y tus pies fingiendo el paso
de las palomas suritas?
Con la puresa de un copo
de nieve te comparé;
te revestí de piropos
de la cabesa a los pié.
A la vuerta te hise un ramo
de pitiminí,presioso
y a luego nos retratamos
en las agüitas de un poso.
Y hablando de estas pamplinas
que inventan las criaturas,
llegamos hasta tu esquina
cogíos por la sintura.
Yo te pregunté: -¿En qué piensas?
Tú dijiste: -En darte un beso.
Y yo sentí una vergüensa
que me caló hasta los huesos.
De noche, muertos de luna,
nos vimos por la ventana.
-¡Chssss! Mi hermaniyo está en la cuna,
le estoy cantando la nana.

"Quítate de la esquina,
chiquillo loco,
que mi mare no quiere
ni yo tampoco."

Y mientras que tú cantabas
yo, inosente me pensé
que nos casaba la luna
como a marío y mujé.

¡Pamplinas! ¡Figurasiones
que se inventan los chavales!
Después la vida se impone:
tanto tienes, tanto vales;
por eso, yo al enterarme
que llevas un mes casá,
no dije que iba a matarme,
sino que me daba iguá.
Mas como es rico tu dueño,
te vendo esta profesía:
tú, por la noche, entre sueños
soñarás que me querías,
y recordarás la tarde
que mi boca te besó
y te llamarás "¡cobarde!"
como te lo llamo yo.
Y verás, sueña que sueña,
que me morí siendo chico
y se llevó la sigüeña
mi corasón en su pico.
Pensarás: "no es sierto ná,
yo sé que lo estoy soñando";
pero allá en la madrugá
te despertarás llorando,
por el que no es tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
sino el que más te ha querío.
Con eso tengo bastante.
Por lo demás, tó se orvía.
Verás cómo Dios te manda
un hijo como una estrella;
avísame de seguía,
me servirá de alegría
cantarle la nana aquella:

"Quítate de la esquina,
chiquillo loco,
que mi mare no quiere
ni yo tampoco."

Pensarás: "no es sierto ná,
yo sé que lo estoy soñando".
Pero allá en la madrugá
te despertarás llorando.

Porque sin sé tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
yo soy... quien más t'ha querío...
¡Con eso tengo bastante!

Rafael De León

martes, 16 de junio de 2015

Señales - Mario Benedetti


En las manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento

si los sueños y ensueños
son como ritos
el primero que vuelve
siempre es el mismo

salvando muros
se elevan en la tarde
tus pies desnudos

el azar nos ofrece 
su doble vía
vos con tus soledades
yo con las mías

y eso tampoco
si habito en tu memoria
no estaré solo

tus miradas insomnes
no dan abasto
dónde quedó tu luna
la de ojos claros

mírame pronto
antes que en un descuido
me vuelva otro

no importa que el paisaje
cambie o se rompa
me alcanza con tus valles
y con tu boca

no me deslumbres
me basta con el cielo
de la costumbre

en mis manos te traigo
viejas señales
son mis manos de ahora
no las de antes

doy lo que puedo
y no tengo vergüenza
del sentimiento.

Mario Benedetti

lunes, 15 de junio de 2015

El circo - Leopoldo Mª Panero


Dos atletas saltan de un lado a otro de mi alma
lanzando gritos y bromeando acerca de la vida:
y no sé sus nombres. Y en mi alma vacía escucho siempre
cómo se balancean los trapecios. Dos
atletas saltan de un lado a otro de mi alma
contentos de que esté tan vacía.
Y oigo
oigo en el espacio sonidos
una y otra vez el chirriar de los trapecios
una y otra vez.
Una mujer sin rostro canta de pie sobre mi alma,
una mujer sin rostro sobre mi alma en el suelo,
mi alma, mi alma: y repito esa palabra
no sé si como un niño llamando a su madre a la luz,
en confusos sonidos y con llantos, o bien simplemente
para hacer ver que no tiene sentido.
Mi alma. Mi alma
es como tierra dura que pisotean sin verla
caballos y carrozas y pies, y seres
que no existen y de cuyos ojos
mana mi sangre hoy, ayer, mañana. Seres
sin cabeza cantarán sobre mi tumba
una canción incomprensible.
Y se repartirán los huesos de mi alma.
Mi alma. Mi
hermano muerto fuma un cigarrillo junto a mí.

Leopoldo Mª Panero

miércoles, 10 de junio de 2015

La luz que a mí me alumbra.


PALABRAS: NUBES, CIELO, FANDANGO, BANDERA.

El sol implacable de las 4 de la tarde, rebotaba en las fachadas blancas de cal. Por la puerta del casino abierta de par en par, salía el ruido que hacían las fichas de dominó, al ser removidas en la mesa con tapa de mármol. Los socios se sentaban cerca de los grandes ventanales, así podían ver también quien pasaba por la calle. 
Media hora antes de que ella pasara por allí, sentía el hormigueo. Una legión de hormigas que le recorría el estómago y no lo dejaban tranquilo en la silla. Los amigos se reían cada vez que se levantaba para asomarse a la calle. Le preguntaban en plan jocoso:
- Paco, hay nubes en el cielo? Sacamos los paraguas… lloverá? Y todos terminaban riendo.
Él hacía como si no los oyera y volvía a su mesa para poner ficha cuando llegaba su turno y una vez puesta volvía a la puerta de la calle. 
El taconeo de ella era inconfundible. Se le metía por los oídos y le erizaba la piel. La letra del fandango acudía a su mente: 
Que salga el sol o que no salga,
Eso qué me importa a mí,
Si la luz que a mí m'alumbra
Es cuando te veo a ti.
Y sus ojos se clavaban en su cuerpo, y la desnudaba con la mirada, y ella pasaba altiva por la acera de en frente ignorando la admiración que levantaba. Al cruzar la plaza, un fuerte viento levantó el vuelo de su falda, mientras la bandera del Ayuntamiento ondeaba festiva. Sus piernas hermosas y bien torneadas fueron el mejor regalo del día. Volvió a la mesa con una sonrisa luminosa y terminada la partida de dominó, se fue a casa a contar las horas que faltaban para poder verla pasar de nuevo, al día siguiente, por delante de la puerta del casino.

Mamen Andalucía.

martes, 9 de junio de 2015

Cartas de amor de Frida Kahlo


Mereces un amor que te quiera despeinada, con todo y las razones que te levantan de prisa, con todo y los demonios que no te dejan dormir.
Mereces un amor que te haga sentir segura, que pueda comerse al mundo si camina de tu mano, que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel.
Mereces un amor que quiera bailar contigo, que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos, y que no se aburra nunca de leer tus expresiones.
Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que te apoye en tus ridículos, que respete que eres libre, que te acompañe en tu vuelo, que no le asuste caer.
Mereces un amor que se lleve las mentiras, que te traiga la ilusión, el café y la poesía.

Frida Kahlo.

Y yo añado, mereces un amor sincero.

lunes, 8 de junio de 2015

Corazón coraza - Mario Benedetti


Porque te tengo y no 
porque te pienso 
porque la noche está de ojos abiertos 
porque la noche pasa y digo amor 
porque has venido a recoger tu imagen 
y eres mejor que todas tus imágenes 
porque eres linda desde el pie hasta el alma 
porque eres buena desde el alma a mí 
porque te escondes dulce en el orgullo 
pequeña y dulce 
corazón coraza 

porque eres mía 
porque no eres mía 
porque te miro y muero 
y peor que muero 
si no te miro amor 
si no te miro 

porque tú siempre existes dondequiera 
pero existes mejor donde te quiero 
porque tu boca es sangre 
y tienes frío 
tengo que amarte amor 
tengo que amarte 
aunque esta herida duela como dos 
aunque te busque y no te encuentre 
y aunque 
la noche pase y yo te tenga 
y no.

Mario Benedetti

sábado, 6 de junio de 2015

Mientes tan bien - Sin Bandera


Que te quedarás conmigo una vida entera.
Que contigo adiós inviernos, solo primavera
que las olas son de magia y no de agua salada.
Yo te creo todo y tú no me das nada, tú no me das nada.
Que si sigo tu camino llegaré hasta el cielo,
tú me mientes en la cara y yo me vuelvo ciego,
yo me trago tus palabras, tú juegas un juego
y me brilla el mundo cuando dices luego, cuando dices luego.
Cuando dices siento,
siento que eres todo,
cuando dices vida
yo estaré contigo,
tomas de mi mano y por dentro lloro.
Aunque sea mentira me haces sentir vivo,
aunque es falso el aire,
siento que respiro
Mientes tan bien,
que me sabe a verdad
todo lo que me das
y ya te estoy amando.
Mientes tan bien, 
que he llegado a imaginar
que en mi amor llenas tu piel
y aunque todo es de papel
mientes tan bien.
Cuando dices siento, 
siento que eres todo
cuando dices vida yo estaré contigo,
tomas de mi mano y por dentro lloro.
Aunque sea mentira me haces sentir vivo,
aunque es falso el aire
siento que respiro.
Mientes tan bien 
que me sabe a verdad
todo lo que me das
y ya te estoy amando.
Mientes tan bien 
que he llegado a imaginar
que en mi amor llenas tu piel
y aunque todo es de papel
-mientes tan bien-
Y aunque todo es de papel...mientes lo sé.

jueves, 4 de junio de 2015

Rima LXXXVII - Gustavo Adolfo Bécquer

    


 Es un sueño la vida,
pero un sueño febril que dura un punto;
         cuando de él se despierta,
se ve que todo es vanidad y humo...

         ¡Ojalá fuera un sueño
         muy largo y muy profundo!
¡Un sueño que durara hasta la muerte!...
Yo soñaría con mi amor y el tuyo.

De: Rimas, leyendas y narraciones

Gustavo Adolfo Bécquer

miércoles, 3 de junio de 2015

Reproches - Juan Ramón Jiménez


Como el cansancio se abandona al sueño
así mi vida a ti se confiaba...
Cuando estaba en tus brazos, dulce sueño,
te quería dejar ....y no acababa...

Y no acababa.....¡Y tú te desasiste,
sorda y ciega a mi llanto y a mi anhelo,
y me dejaste desolado y triste,
cual un campo sin flores y sin cielo!

¿Por qué huiste de mi? ¡Ay quién supiera
componer una rosa deshojada;
ver de nuevo, en la aurora verdadera,
la realidad de la ilusión soñada!

¿Adonde te llevaste, negro viento,
entre las hojas secas de la vida,
aquel nido de paz y sentimiento
que gorjeaba al alba estremecida?

¿En qué jardín, de qué rincón, de dónde
rosalearán aquellas manos bellas?
¿Cuál es la mano pérfida que esconde
los senos de celindas y de estrellas?

¡Ay quién pudiera hacer que el sueño fuese
la vida!, ¡Que esta vida fría y vana
que me anega de sombra, fuera ese
sueño que desbarata mi mañana!

Juan Ramón Jiménez

martes, 2 de junio de 2015

El centro de su existencia.


PALABRAS: DOCTOR, CORAZÓN, MESES, NARCOTIZANTE.


- Ahora es cuando vas a vivir de verdad. 
Con esa frase lo despidieron sus compañeros de trabajo en la cena que le dieron por su jubilación. Y también una placa donde se podía leer:
Para nuestro querido compañero Rodolfo Blasco Donaire, por su dedicación exclusiva a su trabajo durante 40 años. 
Y cada uno se fue a su casa con la alegría de las copas de más y la buena cena. Todos menos él, que casi no probó la comida y su copa de vino permaneció intacta todo el tiempo. Incluso cuando le dedicaron el brindis solo se mojó los labios.
Él no tenía nada que celebrar. Llevaba meses temiendo ese instante y al final había llegado. No tenía familia, toda la vida fue un hombre solitario. Su timidez extrema era un muro infranqueable para las relaciones sociales. Hacía años su madre le dijo que eso se podía curar con terapia, pero era incapaz de hablarle de sus sentimientos a un desconocido, por muy doctor que fuera. Así que se volcó en el trabajo hasta convertirlo en el centro de su existencia. Cuando se sentaba en su mesa de la oficina y empezaba a abrir las carpetas, sacando los papeles, ordenado los bolígrafos, era como si un efecto narcotizante se apoderara de él y se olvidaba del mundo. Nunca lo pensó, pero ahora tenía claro que solo en esos momentos fue realmente feliz.
Abrió la puerta de su casa y el maullido de un gato le dio la bienvenida. Lo levantó de entre sus piernas y enfrentando su mirada, le dijo:
- Hola corazón, papi está en casa. Dicen que ahora es cuando voy a vivir de verdad. Pero, sabes... me gustaría que me dijeras qué demonios voy a hacer con mi vida a partir de mañana.
El gato se revolvió entre sus brazos y de un salto se fue dejándolo solo.

Mamen Andalucía.

lunes, 1 de junio de 2015

Aún eres mío, porque no te tuve... - Antonio Gala


Aún eres mío, porque no te tuve.
Cuánto tardan, sin ti,
las olas en pasar...

Cuando el amor comienza, hay un momento
en que Dios se sorprende
de haber urdido algo tan hermoso.
Entonces, se inaugura
-entre el fulgor y el júbilo-
el mundo nuevamente,
y pedir lo imposible
no es pedir demasiado.

Fue a la vera del mar, a medianoche.
Supe que estaba Dios,
y que la arena y tú
y el mar y yo y la luna
éramos Dios. Y lo adoré.

Antonio Gala